En esta ocasion comparto con ustedes las conceciones del aprendizaje que considero son la plataforma teorica de mi practica docente
Generar el aprendizaje ha sido una constante en cada época; la maestría en educación básica nos ha permitido a los docentes tener un acercamiento con las distintas concepciones que se tienen, al reconocer sus rasgos encuentro que existen elementos que se retoman en el nuevo enfoque por competencias, tal es el caso del aprendizaje por descubrimiento de Bruner, donde el niño al poner en practica lo que sabe descubre y comprende, esto lo hace al utilizar sus estrategias que lo llevan de lo concreto a lo abstracto, de forma similar se hace en la RIEB al promover competencias para la vida en las cuales el estudiante movilice sus saberes para desempeñarse eficazmente en cualquier situación.
Por su parte del aprendizaje significativo de Ausubel, es congruente porque ambos pretenden que el alumno adquiera conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes de manera permanente, duradera y útil, al encontrar conexión entre lo que saben, estudian en la escuela y viven fuera de ella; esto es, el alumno al relacionar los conocimientos previos que posee con la nueva información y darles la funcionabilidad en cualquier contexto podrá ser un ciudadano capaz de resolver sus problemáticas.
En relación al constructivismo, sin duda es una de las concepciones que mas aspectos aporta porque el sujeto es el responsable de redescubrir (construirlos) los saberes de acuerdo a las etapas de desarrollo que presenta el ser humano, por lo que el enfoque por competencias intenta responsabilizar al alumno de su aprendizaje.
El socio-constructivismo de Vigotski promueve las interacciones sociales, al partir de situaciones concretas (problemas reales) el alumno esta en posibilidades de trabajar colaborativamente para encontrar las posibles respuestas a los problemas que le ayudaran a enriquecer su competencia cognitiva. Es decir, el sujeto no aprende solo, sino en interacción con los demás, es aprendizaje es producto del constante intercambio de saberes que se enriquecen y fortalecen con las aportaciones de todos. En congruencia con esta concepción el nuevo enfoque reconoce que el alumno es el principal actor por lo que se debe partir de los problemas reales que enfrenta cotidianamente para proporcionarle las herramientas que necesita para incursionar en la vida que la sociedad del siglo XXI le exige.